History
Dorado comenzó su trayectoria como un pequeño barrio de Toa Baja, habitado principalmente por colonos que buscaban aprovechar las ricas tierras cercanas a la costa para la agricultura. Fue el 22 de noviembre de 1842 cuando el gobernador Santiago Méndez de Vigo autorizó oficialmente su fundación como pueblo independiente.
Este logro fue impulsado por la tenacidad de figuras como Jacinto López Martínez, quien visualizó un municipio autónomo capaz de gestionar su propio crecimiento fuera de la jurisdicción toabajeña, estableciendo rápidamente las bases de su casco urbano y su estructura administrativa.
Durante el siglo XX, la identidad de Dorado se transformó radicalmente, pasando de ser una zona predominantemente agrícola, centrada en el cultivo de caña de azúcar y frutos menores, a convertirse en un referente del turismo de lujo y la conservación ambiental en Puerto Rico. La llegada de la familia Rockefeller en la década de 1950 marcó un punto de inflexión, ya que su visión de desarrollo sostenible permitió que el municipio se posicionara como un destino exclusivo sin perder la riqueza de sus humedales y costas.
Hoy en día, Dorado equilibra esa modernidad con un profundo respeto por sus leyendas locales y su patrimonio histórico, consolidándose como un motor cultural del área norte.

Biografía – Anibal José Torres
Alcalde
Aníbal José Torres asume la dirección del Municipio Autónomo de Dorado en el año 2025, tras el fallecimiento del alcalde Carlos A. López Rivera, con el compromiso de ejercer un liderato firme, responsable y estructurado al servicio del pueblo doradeño.
Cuenta con una trayectoria de más de dos décadas en el servicio público, ocupando puestos de alta responsabilidad en los ámbitos municipal y ejecutivo, así como experiencia relevante en el sector privado.
Posee un Bachillerato en Ciencias Políticas y un Juris Doctor. Su formación como abogado aporta rigor analítico y sustento técnico a su gestión pública. En el gobierno municipal de Dorado se desempeñó como Asesor Legal de la Legislatura Municipal de Dorado y posteriormente como Administrador Municipal
del Municipio Autónomo de Dorado, ejerciendo funciones directivas en la supervisión administrativa, coordinación operacional, ejecución presupuestaria y seguimiento a proyectos estratégicos.
A nivel estatal, inició su gestión ejecutiva como director de la Oficina de Asuntos de la Juventud en 2001, asumiendo responsabilidades en la formulación y coordinación
de iniciativas públicas. En el año 2005 fue designado secretario de la Gobernación, participando en la dirección estratégica del gobierno y en la coordinación de la política pública a nivel central.
Posteriormente, fue electo senador por Acumulación de Puerto Rico (2013–2020), desempeñándose como portavoz de la Mayoría Parlamentaria en el Senado, función que implicó la conducción de la agenda institucional y el gestión de procesos de alta complejidad.
En el ámbito privado, ha ejercido como gerente general de empresas familiares, asesor corporativo, locutor y reportero radial, integrando experiencia administrativa, capacidad estratégica y destrezas comunicativas a su perfil profesional.
Su experiencia combina dirección ejecutiva y gestión administrativa, elementos que respaldan su desempeño como primer ejecutivo municipal.
Acompañado por su esposa, Diana Martí y su hija Camila Victoria, ejerce su responsabilidad pública con disciplina institucional y sentido del deber.
Su compromiso es mantener a Dorado como la Ciudad de Todos y el Paraíso de Puerto Rico, honrando la confianza depositada por su pueblo mediante una gestión estructurada y orientada al cumplimiento efectivo de sus responsabilidades.

Geografía
Dorado se ubica en la llanura costera del norte, limitando con el océano Atlántico al norte, Toa Baja al este, Toa Alta al sur y Vega Alta al oeste. Su geografía se caracteriza por un relieve mayormente llano, con altitudes que apenas superan los 100 metros sobre el nivel del mar, y un paisaje distinguido por los emblemáticos mogotes o «pepinos».
Aunque cuenta con elevaciones que alcanzan los 200 metros en el sur y cerros más bajos en el norte, la fertilidad de sus suelos aluviales es su rasgo principal, producto de la cercanía de sus tierras a los cuerpos de agua.
Con una superficie total de 90.9 km² —de los cuales un tercio corresponde a cuerpos de agua—, el pueblo contaba con una población de 38,165 habitantes según el censo de 2010. El municipio se integra políticamente en el distrito senatorial de Arecibo y el distrito representativo 11. Sus residentes, conocidos como doradeños, operan bajo la moneda del dólar estadounidense y utilizan el código postal 00646.

Río La Plata
El río La Plata es vital para Dorado, no solo por ser el cuerpo de agua más extenso de Puerto Rico, sino porque actúa como la arteria principal que define la ecología y el desarrollo del municipio. Al desembocar en la costa doradeña, sus sedimentos han enriquecido históricamente los suelos de la zona, permitiendo que la región fuera un baluarte agrícola antes de su transformación urbana. Además, el río es un componente esencial de la Reserva Natural Ojo del Buey, donde su interacción con el mar crea un ecosistema de humedales y manglares que sirve de refugio para la biodiversidad local y ayuda a mitigar el impacto de las marejadas.
Más allá de su valor ambiental, La Plata posee una carga cultural e histórica profunda para los residentes de la zona. Ha sido testigo de la evolución de Dorado desde sus días como barrio hasta su independencia, funcionando como una frontera natural y, a la vez, como un recurso compartido que une a los municipios del norte.
Su presencia en el paisaje no solo ofrece oportunidades para la recreación y el ecoturismo, sino que también representa la conexión intrínseca del pueblo con sus recursos hídricos, recordándonos la importancia de proteger las cuencas que sostienen la vida y la identidad de la comunidad.
Sus Barrios
Dorado está compuesto por los barrios Dorado Pueblo, Espinosa, Higuillar, Maguayo, Mameyal, Río Lajas y Santa Rosa, cada uno con su propia esencia y riqueza cultural. Desde las áreas urbanas y comerciales hasta los sectores rurales y costeros, estos barrios forman parte de la identidad histórica, natural y comunitaria que distingue al municipio como uno de los destinos más atractivos y diversos de Puerto Rico.

Bandera
La bandera de Dorado se distingue por un diseño de tres franjas horizontales de igual anchura que fusionan la identidad geográfica con la devoción religiosa del municipio.
Las franjas superior e inferior son de color oro, una referencia directa al nombre del pueblo y a la prosperidad de su tierra, mientras que la franja central es de color marrón en honor al hábito de San Antonio de Padua, el santo patrón de la ciudad.
Esta combinación cromática única no solo resalta la riqueza histórica de la región, sino que también sirve como un recordatorio visual de las raíces espirituales que dieron origen a la comunidad desde su fundación en el siglo XIX.

Escudo
El escudo de Dorado es un emblema cargado de simbolismo que narra la historia y la fe del municipio. Se describe como un escudo de fondo color oro, que alude directamente al nombre del pueblo, y cuenta con cinco roeles (círculos) de color marrón que están dispuestos en forma de «T» o Cruz Tau, un símbolo tradicionalmente asociado a la Orden Franciscana y, por extensión, a San Antonio de Padua, el santo patrón. El color marrón de estos círculos refuerza este vínculo religioso al representar nuevamente el hábito del santo.
En la parte superior, el escudo está coronado por una corona mural de oro con tres torres, cuyas ventanas son también de color marrón, detalle que unifica el diseño y reafirma su estatus como municipalidad independiente.
Himno
Autor: Juan M. Alegría
Por fin, en las riberas del Dorado querido, las corrientes del Plata, que corren sin cesar, traen a sus orillas sus perlas y corales, que emergen adornando desde el fondo de la mar. Que emergen adornando desde el fondo de la mar.
Son lindas sus montañas, que alegran el paseo, aspirando las brisas que vienen desde el mar, y en las noches de calma, reciben las caricias, de las pampas alegres en que duerme el terrenal. De las pampas alegres en que duerme el terrenal.
Los días de mi vida que ufano consagré al culto del estudio con incesante afán. Hoy, son óptimos frutos que en generoso empeño, al pueblo doradeño aquí vengo a brindar. Al pueblo doradeño aquí vengo a brindar.

Economía
La economía de Dorado ha evolucionado desde sus raíces profundamente agrícolas, donde el cultivo de caña de azúcar y frutos menores en sus tierras fértiles era la base de sustento, hacia un modelo diversificado y moderno.
Actualmente, el municipio se destaca como un referente del turismo de lujo y el desarrollo inmobiliario de alto perfil en el Caribe, albergando hoteles de clase mundial y exclusivas comunidades residenciales. Este sector no solo genera una vasta red de empleos en servicios y hospitalidad, sino que también ha posicionado al pueblo como un destino clave para la inversión extranjera y local bajo marcos de incentivos económicos.
Complementando su fortaleza turística, Dorado mantiene una actividad comercial vibrante que abarca desde la manufactura y la industria farmacéutica hasta un robusto sector de servicios y emprendimiento digital. La proximidad estratégica con la zona metropolitana de San Juan permite que el municipio funcione como un centro logístico y profesional en constante crecimiento.
Además, el comercio local en áreas recreativas y el casco urbano refuerza una economía circular que busca equilibrar el desarrollo corporativo con el apoyo a los pequeños comerciantes, asegurando una estabilidad financiera que se refleja en su infraestructura y servicios municipales.




















